Otra maleta

Preparo la maleta para la presentación en Barcelona. Encuentro todo a la primera, ahora mi vida es algo más ordenada, mis cosas también. Elijo el conjunto de vinilo negro que utilicé en la fiesta Devotion. Recuerdo esto:

“Busco unos zapatos de tacón entre el caos de nuestra habitación. Sus cosas se entremezclan con las mías. Sonrío ante nuestro particular método de organizar la vida. Aunque nuestra casa en la calle del Pez era muy grande, nunca conseguí tener un espacio único para mí. Creo que en el fondo nunca lo quise. Disfruto cuando Leo busca sus cosas en mi armario y aprovecha para tocar y probarse la ropa kinker. Me resulta el hombre encorsetado más atractivo del mundo.”

Leo, los corsés, el vinilo, su material favorito.

Te dedico esta canción, donde sea que estés…

Dame una razón para amarte

No sé cantar, bailo porque me encanta moverme, pero tampoco soy buena. Nunca aprendí a manejar una controladora.

Aún así, no hay nada, nada, que me guste más que escuchar música. Hoy escucho Glory box de Portishead. El estribillo me trae aquí, tras varios, muchos, días sin escribir, ni hacer casi nada.

“Give me a reason to love you, give a reason to be a woman. I just wanna be a woman”

Solo la música me saca del estado catatonico en el que me sumerjo a veces. Solo una canción así provoca que quiera volver a hablarte. Aunque sea a través de este blog. Un blog que creo que no lees nunca.

Pero esta aquí, para vosotros.

Necesito una razón para amarte.

Beso

Acerco la boca, mojo un poco los labios, respiro rápido. Cuando le encuentro busco su lengua, me estrello con ella, le reconozco. Me encanta, me encanta besar, besarle.

Agarro su cuello, me hundo más. Mi cuerpo se acerca buscando lo que quiero encontrar, siiii. Está duro, como siempre, e igualmente mi sexo reacciona.

De mi garganta sale el sonido habitual. Sé que sonríe, aunque su boca esté llena de la mía.

 

Todo empezó…

… por la música. Quería hacer algo que me permitiese estar en contacto con ella, tocarla, dejarme guiar, no pensar.

Quería ser DJ, como ellos. Pero no podía, no es tan fácil como darle al botón del Sync. Nada fácil.

Entonces decidí tenerles cerca. Crearles un universo. El universo Moan. Un sitio por y para ellos.

Una pista, una gran cabina central. Dos DJs dirigiendo la noche, los ánimos, las sensaciones, los sueños.

Mi sueño.  Ellos y su música.

Instinto

Le ves. No hay ni un segundo de duda, de timidez o de extrañeza. Es él, y lo sientes como la primera vez.

Sigues tu instinto, le besas y te dejas llevar. Tu cuerpo le reconoce, no hace falta pensar.

¿Cómo no echar de menos algo que es tan lógico, tan natural, tan cercano?

En medio de una existencia llena de contradicciones aparece él y casi todo cobra sentido.

Gracias por una noche eterna

Olor

Es un sentido más, en mi caso exagerado. Huelo a distancia, reconozco olores, los asocio a las personas, y la atracción o el rechazo dependen en gran manera de él.

Fran K disponía de una enorme colección de fragancias masculinas, y todas me gustaban, o será que en su cuerpo se mezclaban con su aroma personal y la combinación siempre funcionaba.

Leo solo olía de una manera, a Leo.

Para mi oler era un placer más,  me dedicaba a arrastrar la nariz por todas las partes de sus cuerpos desnudos, registrandolos en mi memoria olfativa, disfrutando de la exploración, utilizando mi lengua para captar los sabores, dejándome llevar por un instinto primitivo y animal, delicioso.

Desconexión

Hay un día concreto, un momento concreto, en el que no se porque mi cabeza realiza una total y completa desconexión hacía alguien de quién hasta entonces estaba fuertemente atada.

Y de pronto miro a esa persona casi como si no la conociera.

Él pregunta ¿qué te pasa?

No se qué responder, porque no lo entiendo, no puedo explicarlo, es casi inhumano, no tiene sentido…

 

Recuerdos: arrastrandome hacia ti

Leo escribe, su mensaje es escueto:  estoy excitado, ven..

Estoy escuchando Do I wanna know? – Artic Monkeys

Mi cuerpo empieza a reaccionar, las piernas flaquean, mi sexo se humedece, mmm

“(Do I wanna know?)
If this feeling flows both ways
(Sad to see you go)
Was sorta hoping that you’d stay
(Baby we both know)
That the nights were mainly made for saying things that you can’t say tomorrow day”

Su mundo

Parecía un ser etéreo, inalcanzable, casi irreal. Le solía ver de lejos, no se porque, siempre era de lejos.

Y siempre maldecía esos malditos segundos que no me habían permitido chocarme con él. Ver su cara, su mandíbula encrespada, su mirada perdida, sus ojos. Esos ojos huidizos que parecían no mirarte nunca, hasta que lo hacían.

Entonces me sonrojaba, siempre me sonrojé y creo que lo sigo haciendo.

Él, su mundo, su realidad.

Cuando no estaban juntos siempre le preguntaba a Fran por él, y su respuesta era siempre la misma…”Está en su mundo”

¿Cuál era? ¿Por que no me dejaba entrar?

La respuesta era sencilla, pero nunca quise oírla.