Dentro de mí

Puedes entrar dentro de mí, por mi ojos, por mi corazón, por mi coño…y aún, soy capaz de controlarme.

Pero cuando lo haces por mis oídos, cuando me envías música, cuando te conectas conmigo a través de esas notas, cuando esas notas viajan por todos mis sentidos y retuercen mi alma, entonces…me pierdo.

Angel and the animal – Yoav

¿Quién es el ángel, quién el animal?

 

 

Eres tu

Hablaba hoy de ti, lo hago muchas veces. Te describo como alguien sorprendente, único, que ve el mundo a través de los ojos de una especie de niño grande, con un humor absurdo y adorable; una mente brillante y a la vez cercana, con una capacidad infinita de crear música, palabras, sentimientos.

Alguien muy muy especial con quien he tenido la suerte de conectar a través de mi libro y de muchas canciones. Eres tu, con quien me encuentro en mis sueños, los húmedos, los del subconsciente y los que vivo despierta, cuando te veo, o te escucho, o te siento.

A través de ti vivo experiencias que nunca creí posibles, toco encima de un escenario, espero con impaciencia el nuevo single, y grito de imaginar lo que será el 28 de mayo. Gracias a ti me siento un poquito músico, y eso, nunca podré agradecértelo suficiente.

Tus sueños son mis sueños.

Tu groupie rusa

Te dedico una canción (espero que te guste, es algo extraño hacerlo, pero sonaba mientras escribía)

En el mundo “normal”

Quiero, beso, toco, no tengo límite, no quiero tenerlo.

Cuando me muevo en el mundo “normal” noto la incomprensión, a veces el rechazo, otras, el alejamiento. Cuando hablo sobre ello parecen entenderme. Para mí amar es sencillo, mágico, ocurre a veces en pocos segundos. Y que en ocasiones conlleve sexo es absolutamente natural.

Lo que casi nadie asimila es lo que viene después. Que no quiera que termine ahí, que quiera más. Conocer, crear un vínculo, que ese increíble momento de intimidad no sea único. Que sea capaz de decir te quiero en el breve espacio de tiempo que nos une.

Te quiero, libre, tal y como eres. Y no quiero casi nada a cambio. Momentos de tu existencia en los que toques música y yo vuelva a perderme dentro de ti.

El Tercer Semestre

Hace una semana conocí este grupo. Les había escuchado aunque no terminaba de entenderles. Ahora me gusta todo de ellos. Hasta su nombre: una alusión a un tiempo inexistente, una evocación a ser el tercero. Una posición en la que me encuentro, no sé como. Literalmente.

Porque no sé como he llegado aquí, ni si lo estoy, o es solo en mi imaginación. Desde que me tocaste has accionado algo que no sé desconectar, y tampoco sé si lo sabes tu, pero te busco, de una manera irracional, absurda.

No quiero ser un tercero, cuarto, quinto. No quiero números, tampoco los entiendo.

En dos semanas vuelvo a Barcelona, a un festival entre los que tocará El tercer semestre. Espero trasladarme a ese espacio desconocido guiada por su música, fundirme, hacerme líquida, recuperar mi yo.

El Tercer Semestre – Obsolescencia

Define amor

Amo al Desastre, me hace reír hasta que duele, me excita con sus palabras, con sus intenciones, que se mezclan con las mías. Con Maybeshewill me fundí en su cuerpo que bailaba sin prestar atención nada más que a esos temas que se incrustaron en mi sistema para quedarse ahí.

Amo a Nacho G, quién me llevó por un pasillo oscuro a una enorme cama para descubrirme a mí misma. A quién espero sin ninguna prisa, porque sé que cuando llega vuelve a hacerse la luz.

Amo a Sergi, tras 36 horas de descubrirle, de que con una historia sobre manzanas me enseñara ¡por fin! a mezclar dos temas desconocidos. A un cuerpo que reconocí aunque no le había tocado antes. A quién tiene su propio icono de whatsapp que siempre me saca una sonrisa.

Amo a Jorge, en cuyos brazos me siento en casa, aunque nunca haya rozado su piel. Cuya presencia me da paz y con quien tengo verdaderas conversaciones por teléfono, de las de antes.

Y sí, sigo amando a Fran y a Leo, con cada parte de mi cuerpo. Cuando me reprochan que no sé lo que es amor, no lo entiendo. Cada uno de ellos forman parte de un universo en el cual mi corazón late fuerte ante sus presencias, mi sexo se humedece si sé que les voy a ver, les echo de menos si no están cerca y me hacen feliz cuando lo están.

Amo la música, y cada una estas personas son como canciones crema que conforman la banda sonora de una vida que, aunque difícil, merece la pena ser vivida, y bailada.

Define amor.

Dame una razón para amarte

No sé cantar, bailo porque me encanta moverme, pero tampoco soy buena. Nunca aprendí a manejar una controladora.

Aún así, no hay nada, nada, que me guste más que escuchar música. Hoy escucho Glory box de Portishead. El estribillo me trae aquí, tras varios, muchos, días sin escribir, ni hacer casi nada.

“Give me a reason to love you, give a reason to be a woman. I just wanna be a woman”

Solo la música me saca del estado catatonico en el que me sumerjo a veces. Solo una canción así provoca que quiera volver a hablarte. Aunque sea a través de este blog. Un blog que creo que no lees nunca.

Pero esta aquí, para vosotros.

Necesito una razón para amarte.

Libro

El libro está terminado. Ya no tengo que recordar más. Aunque de vez en cuando lo hago, casi como por vicio.

Dentro de poco lo tendré en mis manos. A pesar de conocer cada palabra, cada dibujo y cada sensación de memoria, tengo ganas de tocarlo.

Creo que me acercaré a la imprenta a esperar que escupa el primer ejemplar. Lo cogeré y me iré a algún sitio donde pueda estar sola uno o dos días. Escucharé cada canción, releeré cada línea como si fuera la primera vez.  Y cuando llegue al final, cuando lo cierre, me iré a celebrarlo al estilo irlandés. Dejaré atrás los fantasmas y me pillaré una enorme, melancólica y a la vez liberadora borrachera.

Y bailaré sobre tu tumba…

Todo empezó…

… por la música. Quería hacer algo que me permitiese estar en contacto con ella, tocarla, dejarme guiar, no pensar.

Quería ser DJ, como ellos. Pero no podía, no es tan fácil como darle al botón del Sync. Nada fácil.

Entonces decidí tenerles cerca. Crearles un universo. El universo Moan. Un sitio por y para ellos.

Una pista, una gran cabina central. Dos DJs dirigiendo la noche, los ánimos, las sensaciones, los sueños.

Mi sueño.  Ellos y su música.

Tema

Me encanta regalar música. Imagino que porque cuando la recibo me siento infinitamente agradecida.

Intento elegir un tema que me recuerde a la persona que lo va a recibir, pensando que ojalá se sienta identificada con él.

Siempre son mis temas crema. Los que me  mueven, aún con el paso del tiempo.

Pero cuando esa persona desaparece de mi vida, el tema se va con él, o ella.

Me jode mucho, me jode doble.