Indiferencia?

Sentir, sentir cada vez más.

Me muevo por la vida amando, sin condiciones, sin exigencias: te quiero como eres, o por cómo soy yo a tu lado. No te pido que cambies nada. Funciona? No

No me entiendes, crees que tanta libertad significa indiferencia, que me da igual que me llames o no, que respondas a mis mensajes o no, que me quieras o no. Que porque puedas follar, querer, compartir, vivir tu vida a tu manera, y no te juzgue por ello te amo menos. O que no se amar.

Quizás es verdad que al dejar volar lejos, se olvida el camino de vuelta.

Joder, qué difícil es ser fácil.

Alguien importante

“He conocido a alguien, más importante de lo habitual. No puedo gestionar lo nuestro.”

Eras mi compañero, de aventuras, de mensajes calientes, aquel en quién pensaba cada vez que me ponía lencería, y me acariciaba bajo ella, deseando que fueras tú quien mirara al otro lado del espejo. Fantaseaba con probarlo todo, o casi todo. Que me ataras, que nos miraran haciendolo, ver en tus ojos el deseo, por mí, por otras,  por quién tu quisieras. A quién quería, mucho, aunque fuera desde la distancia. Una distancia que hacía cada encuentro una explosión de ganas y risas.

Y de pronto representabas todo lo que había al otro lado, el sistema, represor y obcecado en que el amor hay que dividirlo entre dos, y en esa división yo también me partía. Había creído en ti, o en que tu creías en mí, o las dos cosas.

No estaba triste, sino rabiosa. Personificaste toda la lucha que llevaba a cuestas, y que me queda, pero sigo creyendo que esto es posible, que se puede amar a mi manera.

Ya no queda rabia, nunca estuve hecha para pasarlo mal, solo para bailar, ¿recuerdas?

Define amor

Amo al Desastre, me hace reír hasta que duele, me excita con sus palabras, con sus intenciones, que se mezclan con las mías. Con Maybeshewill me fundí en su cuerpo que bailaba sin prestar atención nada más que a esos temas que se incrustaron en mi sistema para quedarse ahí.

Amo a Nacho G, quién me llevó por un pasillo oscuro a una enorme cama para descubrirme a mí misma. A quién espero sin ninguna prisa, porque sé que cuando llega vuelve a hacerse la luz.

Amo a Sergi, tras 36 horas de descubrirle, de que con una historia sobre manzanas me enseñara ¡por fin! a mezclar dos temas desconocidos. A un cuerpo que reconocí aunque no le había tocado antes. A quién tiene su propio icono de whatsapp que siempre me saca una sonrisa.

Amo a Jorge, en cuyos brazos me siento en casa, aunque nunca haya rozado su piel. Cuya presencia me da paz y con quien tengo verdaderas conversaciones por teléfono, de las de antes.

Y sí, sigo amando a Fran y a Leo, con cada parte de mi cuerpo. Cuando me reprochan que no sé lo que es amor, no lo entiendo. Cada uno de ellos forman parte de un universo en el cual mi corazón late fuerte ante sus presencias, mi sexo se humedece si sé que les voy a ver, les echo de menos si no están cerca y me hacen feliz cuando lo están.

Amo la música, y cada una estas personas son como canciones crema que conforman la banda sonora de una vida que, aunque difícil, merece la pena ser vivida, y bailada.

Define amor.

Introducción

Le acababa de conocer, aunque ante la falta de luz le pedí que me dejara tocarle, y su tacto me resulto cercano.

Me guió por un camino oscuro, por un laberinto de espacios para el deseo, escenarios que serían ocupados por el placer.

Sentí que quería seguir explorando, que este desconocido era la persona perfecta para ese momento, y lo fue.

Escucho “High and dry” , Radiohead; las imágenes vuelven a mi cabeza, quiero volver a estar allí.

Ética promiscua

La compersión es el término que se utiliza en las relaciones poliamorosas en contraposición al sentimiento de posesividad de las monógamas.

Se trata de experimentar felicidad ante las emociones de tu/s parejas, aún cuando no seas tu quién despierta tales emociones.

No se trata de  no sentir celos, sino de hacerlo de manera razonable y racional.

Es una cuestión de confianza plena, en uno mismo, y en la creencia de que nadie pertenece a nadie.

Os invito a leer Ética promiscua, de Dossie Easton y Janet Hardy.

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Solamente palabras

Este fin de semana he viajado a Sevilla. Allí conocí un grupo de sevillanos, alegres, educados, interesados en conocernos. Hasta ahí bien.

Pero entonces les hablé del poliamor, de los kinkers, del BDSM, de la mosca…

Sus caras se tornaron en algo a medias entre la curiosidad y el asco. Ya no tenían interés en conocerme. Estábamos muy lejos de encontrar un camino de entendimiento.

Espanté a mi público. Realmente no me importó pero me sorprendió la reacción de un grupo de adultos ante una serie de palabras. Porque os prometo que solo eran palabras, en ningún momento les hablé de ponernos en acción ;D

“La conversación”

Empiezo hablando sobre relaciones sexuales abiertas. Los ojos se agrandan, el cuerpo adopta una postura diferente. Cerca o lejos de la mesa. Primera señal.

Menciono poliamor. La palabra es curiosa y descriptiva. Si el interlocutor se rie demasiado alto, mira hacia los lados, se atraganta.., segunda señal.

Incluso algunos fruncen el ceño.

Cambio de conversación.

Joder que camino mas largo nos falta por andar.

Poliamor

¿Qué diferencia hay entre enamorarse varias veces en la vida y que esto ocurra en el mismo momento en el tiempo?

¿Por que es tan difícil de entender que el amor puede multiplicarse? ¿Y los amigos y familia? ¿Solo queremos a uno, o a más de uno? ¿Es el sexo el que introduce la imposibilidad de esta multiplicidad?

Si tu amante es libre volverá a ti. Y si no, ¿por que retener a alguien que no quiere estar ahí?, ¿es eso amor?