A flor de piel

No me toques porque el deseo se desata incontrolado, y no quiero dejarle, o dejarte, vencer una nueva batalla.

No te acerques, tu olor se queda impregnado en mí y tengo que frotarme furiosa para que me deje en paz.

No me digas que estás ahí, no es cierto.

No me conoces aún, y no vas a llegar a hacerlo.

No eres para mí, ni yo para ti. Aunque lo desee con todas mis ganas.

Escucho un grito dentro de mí, Muse, siempre, Muse